
Como usuario de un sistema de enfriamiento de agua industrial, seguramente sabe que es necesario cambiar el agua después de usar el enfriador durante un tiempo. Pero, ¿sabe por qué?
Pues bien, cambiar el agua es una de las tareas de mantenimiento más importantes para los enfriadores de agua industriales.
Esto se debe a que, durante el funcionamiento de la máquina láser, la fuente láser genera una gran cantidad de calor que requiere un sistema de refrigeración por agua industrial para disiparlo. Durante la circulación del agua entre el sistema de refrigeración y la fuente láser, se acumulan polvo, virutas metálicas y otras impurezas. Si esta agua contaminada no se renueva periódicamente con agua limpia, es probable que el conducto del sistema de refrigeración se obstruya, afectando su funcionamiento normal.
Este tipo de obstrucción también se producirá en el canal de agua dentro de la fuente láser, lo que ralentizará el flujo de agua y, en consecuencia, disminuirá el rendimiento de la refrigeración. Por lo tanto, la potencia y la calidad de la luz láser se verán afectadas y su vida útil se acortará.
Del análisis anterior se desprende que la calidad del agua es fundamental y que es necesario cambiarla con regularidad. ¿Qué tipo de agua se debe usar? Se puede utilizar agua purificada, destilada o desionizada. Esto se debe a que estos tipos de agua contienen muy pocos iones e impurezas, lo que reduce la obstrucción dentro del enfriador. Se recomienda cambiar el agua cada 3 meses. Sin embargo, en ambientes polvorientos, se sugiere cambiarla cada mes o cada quince días.









































































































