Pero en el siglo XX, con el desarrollo de la técnica láser, esta se fusionó con la técnica de grabado, dando lugar a una combinación asombrosa: el grabado láser. El láser se ha convertido en una herramienta de grabado, y los materiales que admite no se limitan a los mencionados anteriormente, sino que también incluyen vidrio, acero, plástico y muchos más.

El grabado siempre ha sido un arte ancestral: grabado en dientes, jade, madera, piedra, bambú, hueso y muchos más... Se han convertido en un valioso patrimonio artístico de nuestro país. Existen numerosas herramientas para grabar: cuchillo de tallar, cincel, punzón, martillo, etc. Parece que el grabado es un campo que no tiene nada que ver con el láser.
Pero en el siglo XX, con el desarrollo de la técnica láser, esta se fusionó con la técnica de grabado, dando lugar a una combinación asombrosa: el grabado láser. El láser se ha convertido en una herramienta de grabado, y los materiales que admite no se limitan a los mencionados anteriormente, sino que también incluyen vidrio, acero, plástico y muchos más.
El grabado láser se divide en grabado láser externo e interno. En comparación con el grabado láser externo, el grabado láser interno es mucho más complejo, pero ofrece un mejor resultado artístico. Permite crear patrones o caracteres específicos en el interior de materiales plásticos o duros que se pueden tallar o grabar, generando un efecto tridimensional muy vívido.
Dado que el grabado láser interno es más complejo, su principio de funcionamiento también lo es. El haz de luz láser atraviesa componentes ópticos como un expansor de haz o una lente de campo, incidiendo en objetos transparentes como vidrio, cristal o acrílico desde diferentes ángulos. Finalmente, converge con precisión en un punto específico. En este punto, la energía óptica se transforma en energía térmica, creando un efecto de explosión. Estos diminutos puntos de explosión se organizan según distintos patrones, con diferentes niveles de luz y sombra, para formar los diseños deseados. Si bien es un proceso complejo, el resultado final justifica la complejidad del procedimiento.
La mayoría de las máquinas de grabado láser interno utilizan refrigeración por aire, pero para algunas máquinas más grandes, se recomienda la refrigeración por agua. El enfriador industrial S&A Teyu CW-3000 suele ser la mejor opción para refrigerar máquinas de grabado láser interno. Esta unidad de refrigeración portátil puede disipar 50 W de calor por cada grado Celsius de aumento de temperatura del agua, lo cual es suficiente para enfriar la máquina. Además, el enfriador industrial CW-3000 se caracteriza por su fácil instalación, manejo sencillo y peso ligero, lo que lo convierte en el complemento ideal para máquinas de grabado láser interno. Para obtener más información sobre esta unidad de refrigeración portátil, visite https://www.teyuchiller.com/cw-3000-chiller-for-co2-laser-engraving-machine_cl1









































































































